Las conversiones no oficiales de coupés a descapotables suelen ser una apuesta arriesgada. Algunas lucen realmente logradas, pero con mucha más frecuencia estos proyectos parecen trabajos caseros baratos y torpes.
Este Porsche 928 es una rara excepción. Straman tomó un Porsche 928 de 1982, cortó el techo alrededor de 1990 y lo repintó en un profundo verde oliva que, de forma inesperada, le sienta perfectamente al modelo.
El éxito de este tipo de conversiones siempre depende de la calidad de ejecución, y la mayoría fracasa por completo. En este caso, sin embargo, Straman consiguió preservar la armonía del diseño original de fábrica.
El rasgo más impresionante de este 928 Cabriolet es su capota de lona plegable, que desaparece completamente en el compartimento trasero sin alterar la estilizada silueta fastback del Porsche 928. Además, se conservó parte de la zona original de equipaje, aunque su volumen es ligeramente inferior al del coupé de serie.
Straman también realizó cambios menos evidentes. El más inusual es la sustitución de los característicos faros ovalados del Porsche 928 por unidades rectangulares. El interior de este ejemplar está tapizado en cuero de color terracota y complementado con alfombras de lana en tonos a juego, creando una combinación muy poco habitual para un gran turismo alemán de los años 80.
Mecánicamente, el coche se mantiene muy cercano al original. Bajo el capó se encuentra el motor V8 atmosférico de 4,7 litros de fábrica. En especificación norteamericana entrega 237 caballos de potencia, mientras que los 928 europeos de la misma época ofrecían alrededor de 300 CV. El motor se combina con una transmisión automática de tres velocidades que impulsa las ruedas traseras.
Este Straman 928 Cabriolet se ofrece en venta por Broad Arrow Auctions durante la Monterey Car Week. El kilometraje no aparece en la descripción, pero el odómetro marca 57.440 km. El valor estimado se sitúa entre 55.000 y 73.000 €.
Es notablemente más caro que un Porsche 928 convencional, pero el comprador obtiene algo más que un gran turismo clásico: una de las versiones más raras y singulares del modelo. La posibilidad de ver otro 928 Cabriolet como este en la próxima concentración de clásicos es prácticamente nula.



